Los Incas crearon el más grande y floreciente Imperio Americano, desde el S. X hasta el S. XV d. C. con un territorio entre 3 y 5 millones kilómetros cuadrados (3 – 5 millones Km²) de extensión, abarcando los países de Ecuador, Bolivia, Perú, Chile y Argentina, con una población desde 4 a 16 millones de habitantes.Sus construcciones artísticas y de gran tecnología estaban manifestadas en sus templos, palacios, obras públicas y sus fortalezas estratégicamente ubicadas. El dominio de la piedra para la construcción sólo la igualan los Aztecas, Mayas y Egipcios.
Ejemplos de ellos son Macchu Picchu, Sacsayhuamán, el Templo del Sol y otros.
La ciencia de la agricultura fue altamente desarrollada con la construcción de andenes, sistemas de cultivo, de riego y de recolección.
Su Mitología es altamente simbólica, rescatando el respeto a la Madre Tierra y a la Naturaleza en general.
Su arte textil y cerámico es único en su tipo, utilizando tan sólo recursos naturales de su territorio.
Tenían un sistema codificado que les permitía llevar la contabilidad y sus vías de comunicación con la construcción de caminos les permitían conectar al Imperio hasta con las zonas más lejanas del mismo.
Su Folclor y su música estaban dedicados con exclusividad a las ceremonias y rituales religiosos.
Su Dios Supremo era Viracocha, Creador y Señor de todas las cosas vivientes; junto con otras deidades como Pachacamac (Creador de la vida), Inti (Padre de los Incas y representante del Sol) y Pachamama (Madre de la Tierra). Y otras deidades secundarias, pero de gran importancia, formaban el Panteón Incaico.
Su vida social, política, religiosa y tecnológica, estaban normadas por 3 Leyes Básicas:
No mientas, No robes y No seas ocioso.